sábado, 30 de mayo de 2015

Informe Técnico: Introducción.

NOTA ACLARATORIA: El presente documento es la unión de las citas, paráfrasis y párrafos de importancia redactados POR CADA MIEMBRO DEL GRUPO, por tanto, aquí se ve reflejado el esfuerzo de todos los integrantes de este grupo.



En el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) se ha observado un desequilibrio de género en la comunidad estudiantil. Es fácilmente detectable que el número de hombres que estudian en esta universidad es considerablemente mayor al número de mujeres, el mejor ejemplo de esto se plasma dentro del conjunto de estudiantes de Ingeniería Electrónica en donde el género masculino es extremadamente superior en cantidad al género femenino. Ante esto surge la interrogante del porqué se da esta situación, la búsqueda de las razones por las cuales ocurre esta situación constituye uno de los dos ejes fundamentales de esta investigación.
El otro eje investigativo se basa en la explicación de un fenómeno parecido que ocurre en la carrera de Ingeniería Ambiental. Aquí llama el desarrollo de una situación inversa: el género más abundante es el femenino. Resulta entonces de utilidad explicar por qué ocurre este otro caso, para esto, deben considerarse los factores personales y sociales que influyen en el surgimiento de esta situación, especialmente aquellos que de una manera u otra intervienen en el proceso de escogencia de carrera.  
El tema en cuestión tiene implicaciones en diversos ámbitos, a nivel internacional la diferencia de género a la hora de estudiar una ingeniería o alguna carrera que requiera de labores más técnicas, ha aumentado ya que por costumbre o incluso por cultura estas labores se le atribuyen a los hombres, dejando a un lado el hecho de que las mujeres tiene la misma capacidad para desempeñar estas labores. Se debe concientizar acerca de esta diferencia de género en el sector laboral en todo el mundo, y dejar en claro que tanto hombres como mujeres están capacitados para desempeñarse en estas labores.
En el caso de Costa Rica, las diferentes carreras de ingeniería constituyen un factor importante para lograr el desarrollo económico del país, esta nación necesita de mano de obra especializada en estas áreas para responder a las necesidades de producción; es por esto que se debe incentivar tanto a hombres como a mujeres para que decidan especializarse en estas áreas. En ciertas zonas del país, especialmente en el Gran Área Metropolitana se evidencia la desproporcionalidad de género entre los profesionales en ingeniería. Ante esto se debe buscar una reducción en la disparidad de género en el ámbito laboral. A nivel de comunidad esto favorecerá a los empleados miembros del género en minoría al darles más opciones laborales.
Al referirse más concretamente a las implicaciones del problema dentro del Instituto Tecnológico de Costa Rica, se puede visualizar que las carreras de Ingeniería Electrónica e Ingeniería Ambiental tienen una notable diferencia en el número de estudiantes masculinos y femeninos que poseen. Es importante encontrar las causas de este fenómeno en dichas carreras y así tratar de tener una mayor equilibrio entre los estudiantes. Todas las carreras que imparte el Instituto Tecnológico de Costa Rica tienen igualdad de oportunidades para ambos géneros lo cual debe ser aprovechado por la población costarricense.
El Instituto Tecnológico de Costa Rica es, según la propia institución, una casa de enseñanza que se dedica a 3 áreas fundamentales: la docencia, investigación y extensión de la ciencia y la tecnología para promover el desarrollo del país. En esta universidad se imparten gran número de carreras de ingeniería en las cuales existe un marcado desbalance en la cantidad de hombres y mujeres que actualmente cursan sus estudios.
De acuerdo con la página oficial del Instituto Tecnológico de Costa Rica, la Ingeniería Electrónica se enfoca en el rápido crecimiento de las tecnologías de la información y comunicaciones, la automatización, el mercado de entretenimiento y la tecnología médica. Esta carrera comprende el estudio y la utilización de dispositivos y sistemas tales como circuitos integrados, microprocesadores y redes de comunicación de datos por lo que un ingeniero electrónico es apto para laborar en empresas dedicadas a las telecomunicaciones, a los procesamientos de datos, imágenes y sonido, a los procesos de fabricación industrial, la aviación y la electromedicina.
Por su parte, la Ingeniería Ambiental, según la misma fuente anterior se encarga de dar soluciones científicas y tecnológicas en el campo de la prevención, control y corrección de problemas ambientales, considerando aspectos ecológicos, sociales y culturales, con el fin de crear las condiciones necesarias para una mejor calidad de vida de la sociedad costarricense. Por tanto, un profesional en este campo está en la capacidad de ser promotor de la conservación y la protección ambiental dentro de las organizaciones donde es contratado, además puede fungir como un asesor técnico ambiental de compañías consultoras de desarrollo tecnológico y de investigación en la ingeniería ambiental y de desarrollo sostenible.
Como se puede notar estas dos carreras difieren bastante entre sí, la primera está más orientada hacia los campos tecnológicos mientras que la segunda se ocupa de la conservación del medio ambiente. Sus respectivos planes de estudio (véase anexos) lógicamente también difieren pero coinciden en varios cursos básicos de matemática, física y química.  
De acuerdo con los datos oficiales del Departamento de Admisión y Registro del TEC, en el Primer Semestre 2015 en la Sede Central en Cartago, de un total de 703 personas matriculadas en la carrera de Ingeniería Electrónica, 616 de ellos son hombres y 87 son mujeres, esto quiere decir que el 87.6% del estudiantado de dicha carrera es del género masculino. En Ingeniería Ambiental se da el caso contrario, de 233 estudiantes matriculados, 76 son hombres y 157 son mujeres, en términos porcentuales el 67% de los matriculados son mujeres.
Además, tomando en cuenta todas las carreras impartidas en la Sede Central del TEC, se cuenta con una población estudiantil de 4893 hombres y 2491 mujeres.  Lo anterior pone de manifiesto la marcada desigualdad en el número de hombres y mujeres que existe en el Tecnológico de Costa Rica. Es notoria la baja cantidad de mujeres respecto al sexo opuesto, además se puede deducir que las mujeres que deciden entrar a esta universidad se inclinan más por ciertas carreras como Ingeniería Ambiental o Biotecnología.
El desequilibrio entre ambos géneros en las áreas de ingeniería no solo se manifiesta en esta universidad costarricense sino que también ocurre a nivel internacional. En el diario argentino La Nación puede leerse: “el interés de las mujeres por las carreras de Ingeniería todavía sigue siendo escaso en los campos de la Electrónica, Aeronáutica o Electricidad, donde la presencia masculina siempre ha sido mayoritaria.” (Musse, 2012). 
La investigación realizada por el gobierno Mexicano en el 2014 dirigida por las organizaciones STPS (Secretaria del Trabajo y Previsión Social) y SNE (Servicio Nacional de Empleo) también da a una perspectiva internacional sobre el tema. De acuerdo con las mencionadas instituciones en México, las áreas de Ingeniera de vehículos de motor, Electricidad y generación de energía, Electrónica y Automatización, están formadas por hombres en un 97.8%, 96.2%, 96.1%, respectivamente
Para Vázquez, Manassero & Antonia (2015), el descenso de las tasas de mujeres que cursan educación superior en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas representa un gran reto internacional aunque con diferentes objetivos, dependiendo del país.
Para mitigar este problema es necesario primero hallar qué lo ocasiona, para lo cual se debe identificar que lleva a las mujeres a rechazar las labores tecno-científicas y que conduce a los hombres hacia ellas, o sea encontrar los factores involucrados en la escogencia de una carrera. Ya otros autores han formulado diversas hipótesis que sirven de explicación al ya mencionado desequilibrio de género en ciertas áreas del conocimiento, es importante, antes de proceder a debatir las teorías formuladas, brindar una definición acerca de los términos fundamentales que dichos escritores han citado, así como su relación con el tema en cuestión. 
Primeramente, estereotipo es definido por Salazar (2006) como una idea aceptada comúnmente por un grupo social y con carácter inmutable. Precisamente, los estereotipos son citados por diversos autores como una de las principales causas por las cuales muchas mujeres no deciden cursar estudios de ingeniería:
“Los estereotipos sexistas presentes en el entorno, sobre todo en los varones, respecto a una supuesta incapacidad femenina para dirigir proyectos, arreglar aparatos, falta de experiencia previa, además de contradecir la idea de que los hombres jóvenes ya no tienen prejuicios sexistas, influyen negativamente en la autoestima de las alumnas.” (Álvarez, Arias, Serallé & Varela, 2014, p. 69).Los anteriores académicos citados obtuvieron datos bastante significativos en su trabajo de campo:
 “Un 9,7% de hombres mantiene que las mujeres no tienen capacidades para las ingenierías. Un 13,9% de alumnos considera que ellas no tienen capacidad para dirigir proyectos y un 30,8% opina lo mismo respecto al manejo de aparatos y arreglo de cosas” (Álvarez, Arias, Serallé & Varela, 2014, p. 59). Incluso, “en muchos casos, las estudiantes de ingeniería rechazan ser consideradas chicas debido a la connotación negativa que las cualidades estereotipadas de estas representan” (Gosálbez & López, 2011, p. 35). De acuerdo con Anker (1997), hay ideas colectivas que contribuyen al pensamiento de que hay ocupaciones que son únicamente para el género masculino. En ese sentido, para acabar con esta desigualdad, es menester atacar los estereotipos tanto femeninos como masculinos e integrar a los hombres en ocupaciones "femeninas" y las mujeres en ocupaciones "masculinas".
Tampoco se pueden dejar de lado los roles machistas tradicionales ligados directamente al concepto mencionado, para Godoy & Mladinic (2009), el hecho de que las responsabilidades familiares sigan recayendo predominantemente en las mujeres ha sido señalado por aquellas que se desempeñan en este tipo de cargos como uno de los obstáculos más importantes para acceder a estas carreras debido a la gran cantidad de tiempo que se consume en el estudio.
Otro factor importante que influye en la escogencia de carreras es la autoeficacia. Davidoff (1989) la define como la capacidad personal de manejar las situaciones adecuadamente para producir resultados deseados, mientras que Bandura (1987) ha llamado a la autoeficacia el conjunto de creencias que alguien tiene con relación a sus capacidades para aprender y comportarse según niveles establecidos de actuación.  En términos más simples, se puede definir el término como la convicción personal de lo que una persona es capaz de hacer. En este sentido, las mujeres que eligen ingresar a una facultad de ingeniería son personas con autoeficacia, pues tienen la suficiente confianza en sí mismas para no solamente afrontar el reto del estudio sino también para ir en contra de los estereotipos.
Lo anterior concuerda con lo mencionado por Álvarez, Moreno, Riveira & Mataix (2010), para ellos, el perfil psicológico de las mujeres que deciden estudiar ingeniería es más fuerte que el de los hombres, ya que meditan más la elección de la carrera y se enfrentan a los estereotipos que actúan en su contra, además el papel de la familia en la elección de la carrera juega un papel fuerte.
Tomando en cuenta todo lo anterior se puede decir que tanto las condiciones, gustos y aptitudes personales como las ideas colectivas entre ellas los estereotipos de género son factores determinantes a la hora de elegir qué se va a estudiar. Con el estudio realizado por Gutiérrez & Duarte (2012) se informa que las opiniones de los estudiantes con respecto al proceso de elección de la carrera es muy diverso, se tiene una idea general que las ingenierías son carreras para los hombres y las mujeres deben estudiar otras carreras. También los estudiantes creen que esa idea de que las mujeres no pertenecen a las ingenierías viene del núcleo familiar y del círculo de amigos.
Álvarez, Arias, Serallé & Varela (2014) encontraron que el interés y las aptitudes para química y biología, salidas profesionales apetecibles, existencia de centros próximos y conocimiento de salidas profesionales son las mayores razones en las cuales se basan las mujeres para elegir sus futuros estudios. Se debe mencionar que el plan de estudios de Ingeniería Ambiental contiene bastantes cursos que involucran biología y química lo cual podría indirectamente atraer a las mujeres.
No obstante, pese a todas las ideas arraigadas en el imaginario colectivo que alejan a las mujeres de los saberes técnicos, lo cierto es que en los últimos años se ha dado un incremento moderado y paulatino de las mismas en las carreras de ingeniería, así lo hacen constar recientes investigaciones. De forma general, puede decirse que si bien ha habido un incremento en el número de mujeres en las áreas ingenieriles, dicho aumento se ha concentrado principalmente en carreras específicas como Ingeniería Ambiental e Ingeniería Química.
El diario New York Times informó en 2008 que en el Instituto Tecnológico de Massachussets, las mujeres han logrado cierta paridad con los hombres en casi todos los campos técnicos. Cuando se consideran todas las áreas de la ciencia y de la ingeniería, el porcentaje de ingenieras licenciadas ha pasado de 5 de 39 por ciento en 1984-85 hasta 51 por ciento en 2004 según las encuestas de la Fundación Nacional de Ciencia.
Razo (2008) confirmó gracias a una investigación que realizó México que la inserción de las mujeres en las ingenierías ha incrementado paulatinamente. Dicha autora supone que el conocimiento y estudio de la ciencia está abierto para todos, hombres y mujeres; aquí no hay diferenciación de género, pero concluye que la elección de una carrera está basada en las funciones y el ejercicio de la profesión y que es así como se han feminizado o masculinizado las carreras.
La teoría de Razo se ve reflejada en el propio Tecnológico de Costa Rica:  

Cuadro 1. DISTRIBUCIÓN ESTUDIANTIL POR GÉNERO EN LAS CARRERAS DE INGENIERÍA ELECTRÓNICA E INGENIERÍA AMBIENTAL EN LOS PRIMEROS SEMESTRES DE LOS ÚLTIMOS CINCO AÑOS.
AÑO
    INGENIERÍA
ELECTRÓNICA

INGENIERÍA
AMBIENTAL

HOMBRES
MUJERES

HOMBRES
MUJERES
2010
706
69

59
101
2011
623
71

58
121
2012
635
74

73
119
2013
592
89

64
136
2014
600
89

71
132
2015
616
87

76
157
Basado en los datos de Admisión y Registro
Si bien en Ingeniería Electrónica la marcada diferencia de mayoría masculina ha estado presente a lo largo de los años, puede notarse como exceptuando el periodo 2013-2014 donde se mantuvo constante, la cantidad de estudiantes de género femenino incrementó año a año. En el caso de Ingeniería Ambiental se puede comprobar la existencia de más mujeres que hombres durante los últimos cinco años; esta carrera aumentó de 101 a 157 mujeres a lo largo de ese periodo, nótese como la presencia varonil también experimentó un ligero incremento pero no con la misma intensidad que el número de mujeres. Estos datos constituyen una prueba sobre lo anteriormente planteado acerca del incremento de las mujeres en el estudio de la ingeniería.
Sabiendo esto, se optó por realizar las respectivas investigaciones bajo una metodología cuantitativa y cualitativa con la cual se pretendió recopilar las opiniones tanto de estudiantes del TEC como de colegiales que cursan el último año de secundaria; para lograr esto, se elaboraron dos tipos de encuestas diferentes. También se entrevistó a un(a) profesor(a) de cada Escuela involucrada en esta investigación. Adicionalmente se realizaron observaciones acerca de la distribución de género en cursos de servicio ubicados en el primer semestre de las distintas carreras.
Este tipo de metodología permite, en el caso de las entrevistas obtener información de fuentes primarias acerca de las causas del fenómeno. Además, el método de la encuesta permite conseguir opiniones generales de los estudiantes las cuales son fácilmente expresables en términos estadísticos. Con esta metodología se pretende confirmar o refutar la hipótesis desarrollada en las páginas anteriores.

El objetivo de esta investigación es investigar qué factores inciden en la desigualdad en el número de hombres y mujeres existente entre los estudiantes del Instituto Tecnológico de Costa Rica en las carreras de Ingeniería Electrónica e Ingeniería Ambiental en el I Semestre 2015 con el fin de disminuir dicho desequilibrio. Para ello es necesario analizar las causas por las cuales en el Tecnológico de Costa Rica el porcentaje de hombres en Ingeniería Electrónica es mucho mayor al porcentaje de mujeres, lo anterior con el fin de lograr un mayor equilibrio de género entre la comunidad estudiantil de esa carrera. También, se debe identificar qué factores culturales provocan que el estudiantado de Ingeniería Ambiental del TEC sea mayoritariamente del género femenino con el fin de proponer una serie de recomendaciones para revertir lo máximo posible este fenómeno.

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